París muestra

París muestra

Porque el otoño, y menos el invierno, no son las mejores épocas para disfrutar de las calles de París, y lo digo por el frío y la humedad de los días lluviosos –siempre aconsejo abril-mayo y septiembre–, alternar las visitas a sus museos, con los paseos exteriores, es una estupenda combinación.

Y ya que menciono museos, hablaré de algunas de las últimas exposiciones que podemos ver, y que he tenido el placer de visitar, tomando el Sena como referente.

De la orilla derecha, recomiendo Éblouissante Venise! (hasta el 21 de enero) y la retrospectiva de Miró (hasta el 4 de febrero), de las que escribí en el suplemento cultural Territorios del diario El Correo (para leer la crónica de la primera, pulsar aquí; para leer la de la segunda, aquí); ambas en el Grand Palais.

De la orilla izquierda, la de la Fondation Cartier pour l’Art Contemporain, sobre arte latinoamericano (hasta el 24 de febrero), y las dos últimas que podemos contemplar en el Orsay, Orsay vu par Julian Schnabel (hasta el 13 de enero), con dos salas en las que la obra del neoyorquino dialoga con parte de la de esta pinacoteca; y Renoir père et fils (hasta el 27 de enero), que pone en paralelo las carreras del padre e hijo Renoir. También en la orilla izquierda del Sena, el Musée du Luxembourg consagra sus salas a Alphonse Mucha (hasta el 27 de enero), que logró fama gracias a sus pósters a principios del XX.

París no solo bien vale una misa, sino más de un museo!