El interior

El interior

Será por los años que uno va cumpliendo, y que le hacen más consciente de que el fin de la película de su vida está cada día más cerca. El caso es que el bienestar interior es algo que me interesa cada vez más. Tras los libros de autoayuda, las lecturas de fondo, toca estar con gente que contribuyen en ese crecimiento; gente con la que uno comparte experiencias, sensaciones… Esos momentos son gloria pura, porque procuran paz de espíritu.

Hoy no voy a traer la retahíla de consejos y pasos a seguir. Lo haré en otra ocasión, en forma de objetivos que me gustaría cumplir en el 2019, a base de tesón y trabajo, porque no hay resultado que satisfaga más que el que llega del esfuerzo. Hablaré, o mejor dicho, voy a escribir aquí sobre la importancia de objetos como velas y perfumes de hogar, que nos ayudan de algún modo en ese recogimiento y consciencia; que relajan o activan la mente, según el momento.

Al hablar de velas, unas de las más refinadas que conozco son las de la firma de decoración de lujo Liaigre: la de papaya es extraordinaria, de lo más recomendable. Hace poco descubrí también una marca de poderoso nombre que propone las suyas, Un soir à l’Opéra. Fue en Le Bon Marché de París y la casi decena de las que sugieren destilan fragancias inspiradas en grandes óperas y ballets.

En enero viajaré a Florencia, una ciudad desde la que Paolo Vranjes, ese alquimista que crea increíbles fragancias de ambiente, bajo el nombre Dr. Vranjes; tiene propuestas tan sorprendentes como perfumes para el coche, con olor a cuero. Son sus Carparfum. Para la casa, me decanto por su Giglio di Firenze, en homenaje a su ciudad de origen y donde el lirio es el componente estrella.

Anya Hindmarch, de la que ya he hablado en este blog en otra ocasión, y dentro de su nueva línea Anya Smells (Anya apesta), incluye difusores, con olores de chicle o piruletas, entre otros: un bol con lápices que parecen completamente auténticos, un trompe l’oeil que destila fragancia líquida, y que se añade a la oferta de velas de Hindmarch con positivos nombres.

Tengo en mi baño desde hace varios años un destilador de fragancia de Lalique y puedo afirmar que dura muchísimo. También existen, en la misma firma, vaporizadores de interior, bajo el nombre Voyage du parfumeur, con componentes que recrean olores de neroli, vainilla o álamo. Por si queremos perfumar el hogar antes de las visitas. Hay hasta quien pulveriza en el ascensor. Todo sea por crear ambientes de bienestar. ¡FELIZ 2019!